LAS CLAVES PARA FINANCIAR TU VEHÍCULO

Con ocasión del nuevo Plan Renove del Gobierno Vasco y EVE (Ente Vasco de la Energía), en vigor desde 30 de enero  denominado Plan Pavea 2020 (Programa de Ayudas a inversiones en Vehículos Eficientes y Alternativos), muchas personas profesionales están pensando en renovar su vehículo, ya que ahora cuentan con la oportunidad de beneficiarse de ayudas especiales por sustituir su vehículo.

Eso sí, los vehículos a sustituir deberán tener la menos 10 años de antigüedad, en el caso de personas físicas, o 7 años, en el caso de personas jurídicas. Es importante señalar que quedan fuera del programa las adquisiciones mendiante leasing o renting, o de coches de segunda mano.

Al final del artículo entramos en mayor detalle sobre estas ayudas, pero es importante pensar  también cuál puede ser la mejor opción de financiación del vehículo. La mayoría de personas que compran un vehículo prefieren financiarlo en vez de pagarlo al contado, y esta es una decisión con tanta o más implicación para su economía que el propio precio del vehículo adquirido.

A continuación te contamos las pistas para estar bien informado y elegir la mejor financiación, en cada caso.

Aspectos a tener en cuenta en la financiación

En todo tipo de préstamo hay una serie de variables que afectan directamente al precio total que tendrás que pagar por la financiación. Por eso, para conocer el coste que pueden suponer es importante mostrar atención al dato de la TAE (Tasa Anual Efectivo) que referencia el coste real de la financiación.

Hay varios aspectos a considerar, comunes a las principales alternativas para financiar el vehículo:

– Financiación del Concesionario

– Financiación de las Entidades Financieras

  • Suma total de las Cuotas:
    • Es uno de los datos más relevantes, aunque no suficiente por sí solo.
    • Siempre hay que “interpretar” la cuota relacionada con el plazo total de financiación, es decir, hay que sumar todas las cuotas: una cuota siempre será más baja por el mero hecho de que el plazo sea mayor, pero esto implicará pagar un mayor número de cuotas.
  • Gastos de Apertura:
    • Se trata de costes que se cobran “de golpe” en el momento de poner en marcha la financiación.
    • Básicamente, sería la comisión de apertura (existente en ambos tipos de financiación, aunque usualmente mayor en el caso de concesionarios) y los gastos de notaría, que se dan solo en algunas financiaciones bancarias.
  • Descuento:
    • Es un descuento vinculado a la propia financiación, que normalmente solo se da en la financiación del Concesionario, pero que siempre hay que poner en el contexto del resto de variables (muchas veces, se “anula” con el coste de la comisión de apertura).

Una vez las tengas claras, podrás valorar el coste de la financiación en cada caso. Por norma general, teniendo en cuenta todos los aspectos, el coste de financiación global suele ser parecido entre las entidades financieras y los concesionarios: según un estudio elaborado por los expertos en financiación de HelpMyCash.com, comprar un coche a plazos a través de un préstamo bancario sale más a cuenta que financiarlo con el concesionario en un 55% de los casos.

Sin embargo, para valorar los pros y contras de cada alternativa, también hay que considerar otras condicionantes de peso, que generalmente se dan con mayor asiduidad en el caso de la financiación de Concesionarios, y que no siempre se explican como debieran en el momento de ofrecer la financiación, como se describe un reciente estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios).

La financiación del coche… ¿mejor en un banco o en el propio concesionario?

FINANCIAR EN EL CONCESIONARIO

En la parte positiva, el coste de financiación no suele ser mayor al de una financiación bancaria. Dependiendo del caso, y teniendo en cuenta todos los factores (incluido el descuento del concesionario), puede ser un poco más barata, o un poco más cara. Por otro lado, no suele haber grandes problemas en la concesión, que suele ser ágil, casi inmediata.

Finalmente, esta opción suele llevar aparejada un descuento en el precio pero, como decimos, el alto coste de la comisión de apertura (que suele rondar el 3%), lo suele “compensar”, al menos en buena parte.

– En la parte negativa, las condiciones adicionales a las que antes aludíamos:

  • Cláusula de reserva de dominio: esta cláusula, poco habitual en el caso de las financiaciones bancarias, implica que el coche no se puede vender hasta que no se termine de pagar, ya que la entidad será titular del vehículo mientras el comprador no haya abonado todos los plazos y éste no tendrá pleno derecho sobre el vehículo. Además, al acabar de pagar la financiación, hay que cancelarla en el Registro de Bienes Muebles, lo que implica un pequeño gasto adicional.
  • Importe mínimo a financiar: es habitual que no puedas financiar en estos casos únicamente el importe que necesites, sino una cantidad mínima que indique el concesionario.
  • Servicios adicionales: a veces, la financiación con descuento lleva aparejada la obligatoriedad de contratación de servicios adicionales, como pueden ser seguro de auto, seguro de vida, seguro de protección de pagos, extensión de garantía, compromiso de pasar revisiones en el taller oficial de la marca…
  • Obligatoriedad de permanencia: además de los posibles gastos de la comisión de cancelación anticipada (que también se da en el caso de las Entidades Financieras y que, según la Ley de contratos de crédito al Consumo es de un máximo del 1% -o del 0,50%, una vez se entra en el último año de financiación-), hay que tener en cuenta la posible cláusula de permanencia de la financiación que estipule el concesionario (normalmente, por un periodo no superior a 36 meses), cuyo incumplimiento consistiría en una penalización por el importe del descuento.

Por tanto, también son cuestiones relevantes a considerar. Aun dándose todas o algunas de ellas, podría salir bien la financiación en algunos casos si el precio lo mereciera, pero, en todo caso, la persona compradora debería ser informado de todas ellas desde un inicio para poder considerarlas y hacer una valoración adecuada.

FINANCIACIÓN CON LA ENTIDAD FINANCIERA

– Por el lado positivo, los costes de la financiación suele ser parecido al de la financiación de un concesionarios (incluido el descuento del concesionario en su cómputo), generalmente sin las condiciones adicionales que acabamos de ver, que pueden hacer menos flexible y algo más cara en su globalidad la financiación en el concesionario, en comparación con la financiación bancaria. Además, esta financiación suele ser menos limitada, ya que puede utilizarse para la compra de cualquier vehículo y no exige un importe o plazo mínimos.

– Sin embargo, en la parte negativa, bancos y entidades de crédito bancos suelen analizar más lo riesgos a la hora de conceder préstamos. Y, aunque en algunos casos, los clientes de las entidades financieras ya cuentan con una financiación preconcedida y automática, como puede ser el Dispon, en muchos otros necesitarán del orden de 2 ó 3 días para estudiar la financiación y te pedirán que aportes una nómina o un aval, salvo que tu trayectoria con la entidad asegure una solvencia suficiente.

Todo esto hace que muchas veces no sean tan rápidos como lo sería una financiera vinculada al concesionario vendedor del coche.

Finalmente, hay que tener en cuenta que en ocasiones, y dependiendo del importe de la financiación, la entidad puede exigir formalizar el préstamo ante un notario, lo que exigiría no solo el esfuerzo de acudir a la notaría, sino un coste adicional de en torno al 0,30%, que no suele estar recogido en el cálculo de la TAE, al no ser un coste directo del préstamo.

Por tanto, es tan fácil -y tan difícil- como una cuestión de sumar y echar números. Lo que es importante es que el profesional que te atienda, ya sea en el concesionario o en la entidad financiera, te lo ponga fácil explicando todos los datos a tener en cuenta y que, por tu parte, tengas las bases para poder valorarlos.

¿Y la opción del Renting?

La opción del Renting puede ser interesante en algunos casos, pero es importante recordar que la adquisición mediante Renting no podría beneficiarse el Plan Renove comentado al inicio de este artículo.

¿Por qué decimos que puede ser interesante? En este caso, no se adquiere la propiedad del vehículo, sino que se alquila como un servicio. Dejando de lado las posibles consideraciones fiscales, que dependerán del caso, lo que puede proporcionar el Renting es simplificación y flexiilidad.

Simplificación, porque todos los gastos, incluidos los de seguro y los de mantenimiento, van incluidos en la cuota, por lo que, además del de repostar, no hay que preocuparse prácticamente de más gastos. Flexibilidad, porque suelen ser contratos a 3 ó 4 años, periodo tras el cual el usuario puede cambiar de coche o contará, la mayor parte de veces, con la opción de adquirir el vehículo. En momentos en que hay incertidumbre sobre qué senda va a seguir la oferta automovilística, permite tomar una opción menos arriesgada, sin comprometerse a largo plazo a un modelo concreto.

No obstante, en el otro lado de la moneda, hay que considerar que suele resultar más caro que otras opciones, como indica un reciente estudio de la OCU, de momento solo publicado para soci@s. Por otro lado, en el contrato se suele señalar un máximo de kilómetros por año, y si se superan se puede incurrir en una penalización (que suele ser mayor que la bonificación por no llegar a los kilómetros estipulados).

Vehículos y subvenciones del Plan Pavea 2020:

Dependiendo el tipo de vehículo a adquirir hay diferentes cuantías que se aplicarán hasta un máximo de 3.000€. Las ayudas son las siguientes:

Vehículos 100% eléctricos: 3.000€

Vehículos híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida: 2.500€

Vehículos híbridos no enchufables: 1.500€

Vehículos de gas natural: 1.000€

Vehículos de hidrógeno: 3.000€

Vehículos de GLP: 1.000€

Vehículos diésel o gasolina de categoría M1 y calificación energética A: 1.000€

Estas subvenciones tienen que cumplir ciertos requisitos como el importe máximo del vehículo:

Hasta 25.000€: híbridos no enchufables, gas natural, GLP, gasolina y diésel.

Hasta 40.000€: eléctricos, híbridos enchufables y eléctricos de autonomía extendida.

Hasta 75.000€: vehículos de hidrógeno.

Sin límite: vehículos gasolina o diésel destinados al transporte de mercancías.

Otro de los aspectos a tener en cuenta para recibir la ayuda es el nivel de emisiones del vehículo adquirido, no siendo todos los vehículos susceptibles de ser subvencionados.

Requisitos para acceder al Plan Pavea 2020:

Estar empadronado en el País Vasco antes del 31 de diciembre de 2019.

La antigüedad del vehículo (turismos y furgonetas) debe ser de al menos 10 años para personas físicas y igual o superior a 7 años para el resto de beneficiarios.

• El vehículo para achatarrar tiene que ser propiedad del solicitante desde antes del 1 de enero de 2020.

• El achatarramiento se debe producir a partir del día siguiente de la publicación del Plan Pavea 2020 en el BOPV.

• Se podrá presentar la solicitud de la ayuda hasta el 31 de octubre de 2020.

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