Cómo afecta la nueva ley de teletrabajo a los autónomos con empleados

Los trabajadores autónomos, al igual que el resto de empresas, con personas empleadas que trabajen desde casa tendrán que tener en cuenta a partir de ahora la Ley de Trabajo a Distancia, que establece las condiciones de esta modalidad. El Consejo de Ministros aprobó la nueva norma con el objetivo de asimilar los derechos que tienen los empleados cuando están en una oficina a cuando están en situación de teletrabajo.

Antes del confinamiento, por la emergencia sanitaria, el teletrabajo era una modalidad que apenas se utilizaba en España. Así, según El Libro  Blanco de la Digitalización de las pymes tras el covid-19’, en apenas tres meses, España ha pasado de tener una tasa del 5% de empleados teletrabajando al 35%, con diversidad de actividades que están acogidas a este forma de trabajar, desde empresas de marketing, hasta estudios de arquitectura, pasando por despachos de abogados, servicios informáticos o asesorías y gestorías.

Al no existir ninguna legislación específica para regular esta circunstancia se ha desarrollado y aprobado el Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, que regula el Trabajo a Distancia,

¿Cómo afectará la nueva ley a los pequeños negocios?. Principales claves

1. ¿Cuándo entra en vigor la ley?

La Ley de Trabajo a Distancia publicada el 23 de septiembre no entrará en vigor hasta pasados 20 días. Una vez pasado ese periodo, todos los negocios con personal contratado, bien sean pequeños, medianos o grandes, tendrán que atenerse a ella para implantar el trabajo a distancia como modalidad entre sus empleados.

No obstante, la norma establece un periodo de transición a los negocios que ya estuvieran utilizando esta forma de trabajo.

De esta forma, se pueden dar dos situaciones para los negocios que estuvieran teletrabajando en base a un acuerdo o convenio colectivo. La primera, si el acuerdo tenía una fecha de finalización, éste sigue vigente hasta que termine el periodo. Y la segunda, si no hay fecha final, los negocios tienen hasta un máximo de un año para adecuarse a la nueva Ley. El periodo puede alargarse hasta los tres años si se llegará a algún tipo de acuerdo entre los negocios y los representares de los empleados.

Ante la perspectiva de que muy pocos los negocios acogidos a convenios colectivos con teletrabajo, por lo que la mayoría tendrán “un plazo de tres meses para formalizar por escrito el acuerdo entre negocio y empleador para regular el teletrabajo”.

2. ¿Cuándo se considera que se está teletrabajando?

La norma establece que se considera teletrabajo aquel que se realiza en el domicilio de la persona trabajadora o en el lugar que haya elegido de forma voluntaria, durante toda su jornada o parte de ella. Para que se considere teletrabajo debe realizarse un mínimo del 30% de la jornada laboral a distancia, durante un período de tres meses. Por lo tanto, si se trabaja una jornada semanal de 40 horas, a razón de 8 horas diarias durante cinco días laborales, se consideraría que existe teletrabajo si, al menos, durante un día y medio, éste se realiza desde el domicilio del empleado.

3. ¿Se puede imponer el teletrabajo?  

El trabajo a distancia será voluntario para la persona trabajadora y para la empleadora y requerirá la firma del acuerdo de trabajo a distancia regulado por el real decreto-ley de Trabajo a Distancia, que podrá formar parte del contrato inicial o realizarse en un momento posterior, sin que pueda ser impuesto, todo ello sin perjuicio del derecho al trabajo a distancia que pueda reconocer la legislación o la negociación colectiva

Además, también es de carácter reversible, ya que una vez tomada la decisión de teletrabajar se puede retroceder y volver al puesto de trabajo en la oficina.

4. ¿Quién asume los costes de teletrabajar?

En este sentido, la norma es clara y establece que son los negocios los que tendrán que asumir el coste de teletrabajar, aunque dependiendo de los tipos de coste la situación es algo diferente:

Así, las personas que trabajen a distancia tendrán derecho a la dotación y mantenimiento adecuado por parte de la empresa de todos los medios, equipos y herramientas necesarios para el desarrollo de la actividad.  Es decir el material necesario para llevar a cabo el trabajo como un ordenador, una mesa, una silla, etc.  Pero que en manos de la negociación colectiva o a través de un acuerdo entre el negocio y los representantes legales de los empleados, cuál será el gasto que deberá abonar el empleador por el consumo de electricidad, teléfono o internet que conlleve el teletrabajo de su empleado.

En este sentido, los autónomos o pequeños negocios, al no tener la obligación de contar con representantes legales, tendrán que negociar persona por persona las condiciones del gasto de ese teletrabajo.

5. Derechos propios del teletrabajo

A diferencia de lo que ocurrió durante la pandemia, los empleados que se encuentren en teletrabajo tendrán derecho a la desconexión digital. De esta forma, la norma obliga a que en el acuerdo alcanzado entre empleador y asalariado para teletrabajar deberá incluirse: desde el inicio y la finalización de jornada, hasta los tramos de actividad y los tiempos de activación y desactivación de equipos. Además, también se tendrá que seguir cumpliendo con la obligación de realizar el registro horario.

 

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