Campaña de la Renta 2018

Metidos de lleno en la campaña del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas conviene recordar los principales aspectos del mismo, sobre todo en lo referente a las rentas provenientes de actividades empresariales y las deducciones relacionadas con el fomento de la actividad económica, así como las novedades de este impuesto para dicho ejercicio, tanto para profesionales y autónomos como para contribuyentes en general, las cuales en principio no son especialmente significativas.

Bizkaia, Gipuzkoa y Álava

Este año no hay apenas novedades en la normativa aplicable a la declaración de la renta de las personas físicas, a la espera de una reforma de este impuesto, una vez ya reformado el Impuesto de Sociedades.

¿Quién tiene que realizar la declaración de la renta?

Hay que recordar que tienen obligación de presentar declaración de la renta, entre otros, aquellos que desarrollen actividades económicas. Recuerda, además, que la prestación por desempleo y la pensión de jubilación se considera un rendimiento del trabajo.

Así, entre otros, tienen que presentar declaración de la renta:

  • Los contribuyentes que realicen actividades económicas. Todos aquellos contribuyentes que durante el año 2018 hayan estado ejerciendo una actividad por cuenta propia (autónomos dados de alta en IAE) tienen que presentar Declaración de la Renta.
  • Aquellos contribuyentes que durante el año 2018 han obtenido Rendimientos Brutos de Trabajo superiores a 20.000 € (en tributación conjunta este límite se aplica por persona). Es decir, aquellas personas que durante el año 2018 hayan estado trabajando y que sumando el bruto de todas las nóminas del año superen los 20.000 €.
  • Las personas contribuyentes que durante el año 2018 han tenido Rendimientos Brutos de Trabajo superiores a 12.000 € y hasta el límite de 20.000 €, en los siguientes casos, entre otros:
    • Cuando el contribuyente ha obtenido rentas de más de un pagador o ha firmado más de un contrato o ha prorrogado el contrato que tenía.
    • Cuando el contribuyente ha recibido pensiones compensatorias del cónyuge o pareja de hecho o anualidades por alimentos, diferentes a las que hay a favor de los hijos, por decisión judicial.
    • Cuando los contribuyentes hayan soportado retenciones o ingresos a cuenta del trabajo calculadas con otra normativa diferente a la aprobada por las Instituciones Forales del País Vasco o que no hayan sido ingresadas en alguna Diputación Foral.
  • Cuando los rendimientos brutos de capital junto con las ganancias patrimoniales conjuntamente superen los 1.600 € íntegros (brutos). Como, por ejemplo, los obtenidos de intereses de imposiciones a plazo fijo, intereses de cuentas de ahorro, letras del tesoro, bonos, etc. y por la venta de inmuebles, acciones, fondos de inversión, etc.
  • Los contribuyentes que han tenido rendimientos de capital inmobiliario. Es decir, aquellas personas que han percibido ingresos por el alquiler de algún inmueble como puede ser una vivienda, oficina, local, etc.

¿Se pueden compensar las pérdidas derivadas de la actividad empresarial?

En lo que respecta a la integración y compensación de rendimientos de actividades económicas, los rendimientos negativos de actividades sólo se pueden integrar con rendimientos positivos de actividades.

Aquí sí se ha producido una novedad relevante, ya que ya no pueden compensarse totalmente los rendimientos positivos del año con las pérdidas de años anteriores. Así, se ha limitado la compensación de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores al 70% para micro y pequeñas empresas, salvo en caso de cese definitivo en el desarrollo de todo tipo de actividades económicas. El periodo máximo de compensación se amplía a 30 años.

¿Qué deducciones pueden aplicarse los contribuyentes?. Deducciones por realizar actividades económicas

En lo referente a las deducciones, éstas son las mismas de años anteriores; la más utilizada es la de descendientes, les siguen las de vivienda -compra y alquiler-, las aportaciones a planes de pensiones, para mayores de 65 años y discapacidad. Aunque entre los diferentes territorios hay pequeñas diferencias de importe en algunos casos, éstas no son significativas.

Para las personas que realizar actividades económicas, pueden resultar de especial interés las deducciones específicas existentes para el fomento de las mismas.

Navarra

El jueves 4 de abril de 2019 comenzó en Navarra la campaña del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) del ejercicio 2018.

El periodo voluntario para presentar las declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas inicia el día 12 de abril y finaliza el 24 de junio.  También se informa de las fechas de pago en caso de que el resultado de la declaración fuera a ingresar, pudiendo ser fraccionado en dos pagos del 50% de la deuda, y debiendo ser abonados el próximo 4 de julio el primer pago y el 20 de noviembre el segundo pago.

Los criterios aplicables para la obligación de hacer la declaración no se han modificado en comparación con la campaña de 2017. Los contribuyentes obligados son aquellos que tengan:

  • rendimientos del trabajo de 11.250 euros brutos o más.
  • rendimientos de capital mobiliario e incrementos del patrimonio, sujetos a retención de 1.600 euros brutos o más y aquellos que perciban otras rentas (empresarios y profesionales, arrendadores…) independientemente de su cuantía.

En caso de optar por realizar declaración conjunta, deben incluirse todas las rentas de todos los miembros que formen parte de la unidad familiar, cualquiera que sea el importe obtenido.

Asimismo, será requisito indispensable la presentación de declaración para aquellos sujetos pasivos que, no teniendo obligación de presentarla, pretendan solicitar la devolución de las retenciones practicadas e ingresos a cuenta soportados o pagos fraccionados realizados que superen la cuota líquida.

La normativa sufrió modificaciones en 2017, las cuales afectan a la declaración que se presenta en esta campaña. Las novedades más relevantes son las siguientes:

  • Se declaran exentas las indemnizaciones percibidas como consecuencia de responsabilidad civil por daños personales en la cuantía alcanzada a través de la mediación.
  • En lo concerniente a la mejor de la situación de las personas con discapacidad, se introducen dos modificaciones:
    • No tienen la consideración de retribución en especie las primas pagadas a entidades aseguradoras para la cobertura de enfermedades del propio trabajador, de su cónyuge o pareja estable y de sus descendientes, siempre que se trate de personas discapacitadas y que las primas o cuotas satisfechas no excedan de 1.500 € anuales por cada una de ella (se eleva el límite de 500 € a 1.500 € anuales).
    • Se aumenta, en el ámbito de los rendimientos de actividades empresariales o profesionales, el importe del gasto deducible por primas de seguro para cobertura de enfermedad en el caso de personas con discapacidad.
  • Se elimina la reducción del 40% para planes de pensiones en el caso de que las prestaciones se perciban en forma de capital, siempre que hayan transcurrido más de dos años desde la primera aportación.
  • Se reconoce la aplicación de la reducción del 50% para la determinación de los rendimientos del trabajo en el caso de prestaciones percibidas en forma de capital a los rendimientos derivados de las prestaciones de seguros de dependencia.
  • En el ámbito de los rendimientos del capital inmobiliario, se suprime, con carácter general, la reducción del 40% para el supuesto de arrendamiento de inmuebles destinados a vivienda. No obstante, sí es aplicable dicha reducción si el arrendamiento se realiza a través de NASUVINSA. A su vez, NASUVINSA, no tendrá obligación de practicar retenciones a cuenta del IRPF ni del IS sobre los rendimientos satisfechos por los mencionados arrendamientos.
  • Se incrementan las cantidades que en concepto de deducción por alquiler de vivienda pueden practicarse los menores de 30 años y las familias monoparentales o monomarentales.
  • En cuanto a la base liquidable especial del ahorro, se incrementa en un punto porcentual cada uno de los tramos de la escala de los tipos de gravamen de esta base (mín. 20%; máx. 26%).
  • Se elimina la deducción por inversión en vivienda habitual con efectos 1 de enero de 2018, aunque se mantienen los regímenes transitorios vigentes.
  • Se declaran exentas las subvenciones públicas percibidas por comunidades de propietarios para llevar a cabo obras de rehabilitación protegida, siempre que se atribuyan a sujetos pasivos cuyas rentas, excluidas las exentas, no superen los 30.000 euros en el periodo impositivo.
  • Se aumenta en 100 euros la deducción por cada descendiente menor de tres años o adoptado, siempre que el sujeto pasivo no tenga en el periodo impositivo rentas superiores a 30.000 euros, o 60.000 euros en caso de declaración conjunta.
  • Aumentan las deducciones ya existentes para la inversión en instalaciones de energías renovables, añadiendo, por ejemplo, la deducción por adquisición de vehículos híbridos enchufables.

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