El derecho del socio minoritario a separarse de la sociedad en caso de no distribución de dividendos

El 1 de enero de 2017 entró en vigor el artículo 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), el cual establece el derecho de los socios de las sociedades mercantiles no cotizadas a separarse de la empresa en el caso que la sociedad haya acordado no distribuir dividendos.

La finalidad de la disposición es evitar el abuso de los socios mayoritarios en la política de dividendos de la empresa.

Se trata de una disposición que fue incorporada por la Ley 25/2011 de reforma parcial de la Ley de Sociedades de Capital, que había quedado en suspenso por sucesivas disposiciones transitorias y que después de seis años quedó finalmente desbloqueada.

Dispone el artículo 348 bis:

“1. A partir del quinto ejercicio a contar desde la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad, el socio que hubiera votado a favor de la distribución de los beneficios sociales tendrá derecho de separación en el caso de que la junta general no acordara la distribución como dividendo de, al menos, un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social obtenidos durante el ejercicio anterior, que sean legalmente repartibles.

  1. El plazo para el ejercicio del derecho de separación será de un mes a contar desde la fecha en que se hubiera celebrado la junta general ordinaria de socios.
  2. Lo dispuesto en este artículo no será de aplicación a las sociedades cotizadas”.

De acuerdo a este texto las condiciones que tienen que darse para poder ejercer el derecho de separación de la sociedad son:

  1. Tienen que haber pasado 5 años desde la fecha de constitución de la sociedad y tratarse de una sociedad no cotizada.
  2. Que la junta general haya votado no distribuir dividendos provenientes de la explotación del objeto social, al menos de un tercio de los beneficios obtenidos en el ejercicio anterior.
  3. Que el socio que quiera ejercitar el derecho de separación haya votado favorablemente a la distribución de dividendos.

Procedimiento para ejercer el derecho de la separación de la sociedad

Para poder ejercer este derecho se establece el plazo máximo de un mes a contar desde la fecha en que se hubiera celebrado la junta ordinaria.

En tal situación, la sociedad queda obligada a adquirir las participaciones o acciones del socio que decide ejercer su derecho de separación de la empresa por el valor razonable de las mismas, en la forma que libremente haya decidido la sociedad para determinar el precio. En el supuesto que no haya acuerdo sobre el precio de la participación del socio saliente, el valor deberá ser determinado por un experto independiente designado por el Registro Mercantil del domicilio social de la empresa.

Por último, subrayar la redacción que emplea el artículo 348 bis de la LSC que habla de los “beneficios propios de la explotación del objeto social”, con lo que entendemos, como ya lo ha adelantado alguna sentencia judicial, que el precepto descarta el derecho de separación cuando la decisión de la sociedad sea no repartir beneficios que deriven de ingresos u operaciones extraordinarias.

 

 

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