Las nuevas comercializadoras de electricidad: ¿un ahorro para mi negocio?

El fuerte incremento del coste de la luz en los últimos años ha despertado una preocupación creciente tanto entre los consumidores domésticos como entre los pequeños empresarios, que vez como sus costes se disparan y sus márgenes de beneficio se reducen.

En este entorno, han ido apareciendo en los últimos años empresas, diferentes a las tradicionales comercializadoras de electricidad (Iberdrola, Endesa, etc.) que publicitan ahorros en el recibo de la luz. Asimismo, ha ganado un protagonismo creciente la propia factura eléctrica, sus diferentes tarifas y conceptos de facturación, aspectos complicados de entender para muchas personas. En este artículo vamos a intentar explicarte cómo funciona el mercado eléctrico y qué posibilidades y alternativas existen para intentar pagar algo menos por la luz. Aunque algunas de las cosas que te comentamos son específicas de los consumidores domésticos, otras muchas son aplicables a empresarios con locales de negocio.

El mercado eléctrico

Actualmente la contratación de energía depende de la potencia contratada, teniendo en cuenta que existen dos mercados eléctricos: el mercado regulado y el mercado libre.

Con potencia contratada menor o igual a 10 kW, el cliente puede acceder tanto al mercado regulado (a través de dos tarifas alternativas: 1. la tarifa PVPC -Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor-, con un precio que cambia hora a hora y día a día; 2. la tarifa de precio fijo durante 12 meses) como al mercado libre, contratando el suministro de energía eléctrica con cualquier comercializadora en dicho mercado libre conforme al precio y las condiciones que en su caso pacten entre consumidor y comercializador.

Las tarifas PVPC y de precio fijo anual sólo pueden ser ofrecidas por las denominadas comercializadoras de referencia (básicamente IBERDROLA, VIESGO, ENDESA, GAS NATURAL y EDP), mientras que existen centenares de empresas comercializadoras de libre mercado (ver listado aquí)

Todas las que tengan suministros en alta tensión y los consumidores conectados en baja tensión con potencias contratadas superiores a 10 kW solo podrán contratar el suministro eléctrico en la modalidad de libre mercado.

De los 3 componentes que tiene una factura, ambos mercados comparten 2: los peajes de acceso por la potencia contratada -que los fija el Gobierno y sirven para pagar lo que cuesta mantener la red eléctrica y hacer llegar la energía hasta tu vivienda o local- y los impuestos. Lo que diferencia y separa a los dos mercados es el precio que se cobra por producir electricidad. Se pueden conseguir ahorros tanto por tener una potencia contratada más adecuada a las necesidades del inmueble, como por adquirir la energía consumida a un menor precio. Lógicamente, sin olvidar las medidas de eficiencia energética. La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia aloja en su página web un comparador con las tarifas de las diferentes compañías comercializadoras.

Tipos de tarifa energética

A la hora de contratar una tarifa, los pequeños usuarios pueden optar por el mercado regulado, es decir, acogerse al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor o decantarse por un precio fijo anual (también existe otra modalidad que es el Bono Social, llamado también TUR y aplicable a una serie de colectivos de especial vulnerabilidad, aunque esta opción exige del cumplimiento por parte del usuario de un conjunto de requisitos para poder serle concedida) o por el mercado libre.

Mercado regulado: Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC)

El PVPC es el precio máximo que pueden cobrar las compañías a los consumidores con una potencia contratada que no supere los 10 kW que se decanten por esta tarifa. Podrán acogerse a él todos los que quieran pagar el consumo de electricidad en función del precio que marca el mercado eléctrico para cada periodo de facturación, es decir hora a hora y día a día. Los consumidores que tienen derecho a acogerse a esta tarifa eléctrica son todos aquellos que tienen contratada una potencia igual o inferior a los 10KW.

La tarifa PVPC únicamente pueden ofrecerla las denominadas Comercializadoras de Referencia.

No obstante, las ofertas personalizadas que ofrecen muchas comercializadores para los pequeños negocios están basadas en el funcionamiento del PVPC, para los tramos de potencia inferior a 10KW.

A priori, es lógico pensar que no deben existir diferencias de precio o de método de facturación entre los usuarios que estén acogidos al PVPC, pero en la práctica no se cumple. El modo de facturación va a depender directamente de si el usuario tiene instalado en su vivienda un contador inteligente, o no.

Viviendas con contador inteligente

Los usuarios que tengan instalado un contador inteligente serán facturados en función del precio que registre en el mercado mayorista la luz a cada hora. Esto es posible gracias a que la compañía eléctrica tendrá constancia del consumo de sus clientes en cada momento. Estos usuarios verán reflejado en su factura el consumo de electricidad en cada hora del día y el precio de ésta y podrán cambiar sus hábitos de consumo por otros que les resulten más baratos.

Viviendas sin contador inteligente

Por su parte, los consumidores que cuenten con contadores viejos no serán facturados por horas, sino que el precio al que se les cobrará la luz será el resultado de una media de éste para cada periodo de facturación. Esto se debe a que los contadores que no son inteligentes no pueden detectar el consumo que realiza un consumidor para una hora determinada y, por eso, el precio estará preestablecido y será el mismo, independientemente de la hora en la que sea consumida.

Lo que sí es cierto es que el PVPC introduce una incertidumbre sobre el precio de la electricidad, no tanto a corto como a medio plazo, pues se trata de un mercado autoregulado y bastante volátil, que puede bajar y subir rápidamente en función de la oferta y la demanda.

Mercado regulado: Precio fijo anual

Otra opción es contratar una tarifa que permita al consumidor conocer el precio exacto al que va a pagar la electricidad durante 12 meses. De esta manera, se elimina el factor de la variabilidad al que está expuesto el PVPC. En esta tarifa el concepto que permanece fijo es el coste del consumo, es decir, el término variable.

Una vez transcurridos los 12 meses, el precio puede variar y para renovarlo, se debe volver a solicitarlo expresamente.

El precio fijo de todas las comercializadoras de referencia está publicado en la web de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

En resumen, esta modalidad implica:

  • Mayor complejidad en la contratación.
  • Mayor complejidad en la renovación.
  • Obligatoriedad de permanecer como mínimo un año con el precio fijo contratado. Existe la posibilidad de penalización si el cliente solicita la baja antes de finalizar el año.
  • Imposibilidad de contratar, durante ese año, productos o servicios adicionales.

Mercado libre

Aunque las comercializadoras de referencia también han creado sus propias comercializadoras de mercado libre, la posibilidad de competir en precios ha favorecido el nacimiento de multitud de comercializadoras eléctricas que operan a nivel local y nacional, algunas tan conocidas como Pepeenergy (www.pepeenergy.com), la compañía eléctrica de la empresa de telefonía Pepephone, u Holaluz (www.holaluz.com), con una importante presencia en medios de comunicación.

El principal argumento comercial de estas empresas es poder acceder a precios más económicos y descuentos, aunque antes de contratar el servicio con alguna de estas empresas hay que contrastar que el ahorro es real. Otra duda habitual hace referencia a la calidad del servicio y del suministro energético. Contrates con quien contrates, es responsabilidad de la distribuidora (el productor de la electricidad) el suministro eléctrico (tener o no tener luz) y todas sus posibles averías. Sea cual sea tu comercializadora, el suministro y su calidad está garantizado por la distribuidora.

Será responsabilidad de la comercializadora la exactitud de las facturas y el precio, la atención al cliente, los servicios de mantenimiento opcionales que puedes contratar…. También es tu interlocutora para que haga gestiones en tu nombre ante la distribuidora, como pedir el cambio de potencia o reclamar un problema con la lectura del contador.

Cooperativas eléctricas y compra agrupada de energía, lo más novedoso

Aún menos conocidas por la gran mayoría están las cooperativas eléctricas, cuya mayor virtud es que algunas no solo son comercializadoras, sino que también producen energía de origen renovable.

Som Energia fue la primera cooperativa de este tipo en constituirse a nivel estatal. Lo que en su día fue un pequeño proyecto de vocación local impulsado por 178 socios fundadores, ha evolucionado hasta convertirse en una de las cooperativas más grandes de Europa, superando los 35.000 socios y 55.000 contratos de suministro. Posee diferentes centrales de generación eléctrica.

Paulatinamente, otras cooperativas han ido surgiendo como Goiener en Euskadi o Emasp en Navarra.

También empieza a ser habitual la presencia de ofertas de compras colectivas de energía, generalmente lideradas por organizaciones empresariales o de consumo y comercializadoras eléctricas, tanto para empresas con suministro de baja tensión y bajos consumos en la tarifa de alta tensión 3.1A, como para consumidores domésticos con potencia contratada de hasta 10kW.

La idea de estas compras colectivas es potenciar el ahorro de un alto porcentaje de participantes, cuya demanda al ser agrupada facilita obtener una posición que permita acudir al mercado y comprar a mejor precio que si se hiciera de manera individual.

Últimas noticias